Fecha: 26/06/2015

¿Recolectamos la fruta en el mejor momento? Cómo saberlo

España es uno de los principales países productores de melocotón de Europa, concentrándose en el Valle del Ebro la mayor producción nacional. La determinación del punto óptimo de recolección sigue siendo un parámetro crítico para reducir costes de producción que garantiza que el producto llegue al consumidor en las condiciones más adecuadas. Para determinar la fecha óptima de madurez de los frutos se calculan índices de calidad que incluyen el contenido en azúcares y la firmeza. El uso de estas técnicas convencionales implica la destrucción del fruto. Un estudio realizado con la variedad de melocotón ‘Calrico’ de la Denominación de Origen ‘Melocotón de Calanda’, permite desarrollar un método no destructivo para la determinación de la firmeza de la fruta.



 

La maduración de las frutas está ligada a complejas modificaciones físicas y químicas de sus propiedades, como son el ablandamiento, el aumento de la concentración de azúcares solubles, de aromas y cambios de coloración. Todos estos procesos tienen gran importancia porque influyen en los cambios que se van a producir durante el almacenamiento, transporte y comercialización de las frutas, afectando también en mayor o menor medida a las cualidades que percibe el consumidor final como son el valor nutritivo y las características organolépticas.

Estos procesos metabólicos están influenciados, entre otros, por factores externos como las condiciones meteorológicas del año de campaña y por factores genéticos como el patrón o la variedad. Definir la fecha óptima de recolección no solamente es útil a la hora de obtener una mejor calidad del producto sino que permite aumentar la producción y minimizar los costes de las labores culturales, lo que mejora el rendimiento económico del cultivo.

          Uno de los parámetros que se relaciona mejor con la madurez de la fruta y que, en definitiva, es de gran utilidad para determinar el momento óptimo de recolección, es la firmeza. Ésta se puede definir como la resistencia a la  fuerza de penetración que ofrece la pulpa de un fruto, es decir, la fuerza necesaria para romper sus tejidos. Tradicionalmente la firmeza se ha determinado por el método destructivo ‘Magness-Taylor’.   Espectros de absorción de melocotones en distintos estados de madurez


Como alternativa a éste, en los últimos años se han desarrollado métodos para la estimación de la firmeza de la fruta que son más prácticos y reproducibles. Estos métodos utilizan técnicas basadas en señales acústicas producidas por vibraciones o impactos mecánicos sobre el fruto, u otras técnicas como la Espectroscopía de Infrarrojo Cercano (NIRs) para la determinación de la firmeza de la pulpa de forma no destructiva.


En este trabajo, fruto de la colaboración entre investigadores de las Universidades de Zaragoza y Granada y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (EEAD-CSIC), se presenta un método no destructivo basado en la combinación de información heterogénea, en concreto, una medida de impulso acústico, y datos espectrales en el rango del visible-infrarrojo cercano. La conjunción de ambos métodos no destructivos, permite predecir de forma fiable la firmeza Magness-Taylor.


Los modelos aplicados han permitido identificar los parámetros clave para determinar,  a través de un método simple y de bajo coste, el estado de madurez del fruto, ofreciendo a la vez la  posibilidad de ser utilizado en condiciones de campo y de ser instalado en los lineales de las centrales hortofrutícolas, donde puede permitir seleccionar los frutos en función de su estado de madurez, permitiendo que llegue al consumidor final una fruta de mayor calidad.

 


Lafuente, V., Herrera, L. J., Pérez, M.M., Val, J. and Negueruela, I. (2015), Firmness prediction in Prunus persica ‘Calrico’ peaches by visible/short-wave near infrared spectroscopy and acoustic measurements using optimised linear and non-linear chemometric models. J. Sci. Food Agric., 95: 2033-2040. doi: 10.1002/jsfa.6916

 

 

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