Fecha: 06/11/2015

Revisión sobre el manejo del carbono orgánico del suelo en la agricultura de secano

Las zonas agrícolas de secano árido y semiárido cubren alrededor del 41% de la superficie del planeta. En general, dichas zonas presentan un bajo contenido de carbono orgánico en el suelo, debido a una productividad limitada por condiciones climáticas adversas. Prácticas de manejo inadecuadas, como el sobrepastoreo o un laboreo intensivo, han sido determinantes de la disminución del contenido de carbono en los suelos agrícolas y, consecuentemente, de la pérdida de la calidad de los mismos, así como de graves problemas de erosión y desertificación. Por tanto, en las zonas agrícolas de secano, el secuestro de carbono en los suelos es una estrategia fundamental para mitigar los efectos del cambio climático, mantener la calidad del suelo y, en definitiva, mejorar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos de los que depende una buena parte de la actividad humana.

En un trabajo recientemente publicado en acceso abierto, investigadores de la EEAD-CSIC, del Institut National de la Recherche Agronomique de Francia (INRA-Toulouse), de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Universidad de Lleida, han llevado a cabo una extensa revisión sobre el papel del manejo agrícola en el incremento de carbono en los suelos de las zonas de secano. La revisión se ha realizado desde una perspectiva multidisciplinar, considerando factores bióticos, abióticos y sociales. En el trabajo se examinan no solo los conocimientos adquiridos hasta la fecha sino también las lagunas  de conocimiento que deberían abordarse en un futuro próximo.

La revisión destaca la necesidad de evaluar el impacto del cambio climático y el aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmosfera en la dinámica del carbono del suelo y en la productividad de los agroecosistemas de secano. Otro aspecto identificado en la revisión que requiere un mayor estudio es el papel del manejo agrícola en el contenido del carbono inorgánico del suelo.

El trabajo subraya el importante potencial de los suelos de las zonas de secano para secuestrar carbono. En ese sentido, se señala la necesidad de mantener los restos de cosecha en la superficie del suelo, el uso de cultivos cubierta en las plantaciones arbóreas,  la reducción del laboreo mediante técnicas de laboreo mínimo y siembra directa y el abandono de la práctica del barbecho. En el trabajo se incide además en la necesidad de mantener a largo plazo el uso de las técnicas de no laboreo, ya que ello redunda en una mayor porosidad del suelo, lo que contrarresta los efectos negativos asociados a la producción de óxido nitroso (N2O) como resultado del mayor contenido de agua en el suelo durante los primeros años de siembra directa. La adopción de todas estas prácticas se presenta como una estrategia clave para secuestrar carbono en las tierras de secano, con los consiguientes beneficios sociales y ambientales.

 

Plaza-Bonilla D, Arrúe JL, Cantero-Martínez C, Fanlo R, Iglesias A, Álvaro-Fuentes J. Carbon management in dryland agricultural systems. A review. Agronomy for Sustainable Development 35 (4): 1319-1334 (2015) (doi: 10.1007/s13593-015-0326-x)

 

 

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