Fecha: 29/10/2018

Seguridad alimentaria: Entrevista a Miguel Alfonso y Ernesto Igartua en el programa Tempero

Chema Paraled ha entrevistado para el programa Tempero (Aragón TV) a Ernesto Igartua y a Miguel Alfonso, investigadores de la Estación Experimental de Aula Dei (CSIC).

El programa se centra en el debate ético y económico en torno a la sentencia del pasado 25 de julio, en la que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictamina que las plantas obtenidas con técnicas de edición genética deben regularse de igual forma que las transgénicas, es decir, que entran en el ámbito de aplicación de la Directiva sobre los OMG (organismos modificados genéticamente), lo que obliga a cada país a vetar o autorizar dichas plantas, reflejando, en cualquier caso, su uso en las etiquetas de los alimentos. La sentencia ha levantado gran controversia, ya que los jueces equiparan transgenia con edición génica debido a que en ambas se modifica su contenido genético de una manera artificial, aunque con esta última se llegue a que las mutaciones producidas no se diferencien de las que ocurren naturalmente.

Durante la entrevista, Miguel Alfonso –responsable del Grupo de Investigación «Fotosíntesis: Genómica y Proteómica del Cloroplasto y su Respuesta al Estrés»– que trabaja con nuevas técnicas de edición genética, señala cómo la edición génica consiste en un procedimiento mediante el cual se puede modificar el componente genético de cualquier organismo.

El Dr. Alfonso subraya que las nuevas metodologías de edición génica –como la herramienta CRISPR–, aportan mucha mayor especificidad a la experimentación, permitiendo seleccionar en qué gen y en qué condiciones se va a llevar a cabo la edición génica: «CRISPR es una herramienta muy poderosa, pero tampoco es nada que el ser humano haya desarrollado en el laboratorio, sino una estrategia de defensa que la Naturaleza desarrolló hace millones de años en las bacterias frente a las infecciones por determinados virus. Ahora, mediante herramientas bioinformáticas, lo que se hace es definir qué gen se quiere modificar, (obtener más aceite en una planta, obtener plantas tolerantes a determinado estrés, conseguir plantas mayores, más pequeñas, etc.) y diseñar una tijera molecular altamente específica, capaz de cortar el ADN en zonas concretas, obteniendo un mutante de pérdida de función»

La diferencia con los transgénicos, es que mediante CRISPR actuamos sobre el contenido genético del propio organismo, pero no estamos introduciendo un gen de otro organismo. Sin embargo, para introducir esa ‘tijera molecular’ en la célula sí tenemos que utilizar una metodología transgénica, exactamente igual que las de las transgénicas convencionales. La diferencia es que esa tijera se inserta en el genoma de la planta, y no pasa a la progenie, siendo las plantas editadas indistinguibles de la parental, salvo en el gen editado.

Ante la pregunta «La Ciencia, ¿debe tener límites?», el Dr. Igartua –especialista en genética vegetal, responsable del Grupo de Investigación «Genética y Desarrollo de Materiales Vegetales» en la EEAD, responde estableciendo primero la distinción entre Ciencia Básica y Aplicada. El motor principal de la primera, señala, es la imaginación, a la cual no parece razonable ponerle límites. La Ciencia Aplicada, sin embargo, en tanto que tiene efectos sobre la sociedad, sí debe estar regulada.

Ernesto Igartua subraya los beneficios que estas nuevas técnicas de edición génica pueden aportar a la agricultura, permitiendo una mejora de variedades mucho más precisa, eligiendo exactamente el carácter que se desea modificar, evitando el resto. El dictamen del Tribunal relativo a la edición genética en Agricultura, «constituye una decepción para la comunidad científica europea», ya que establece un límite de máximos a los productos desarrollados mediante edición génica. No es positivo meter las innumerables vías y productos que existen en un único cajón de sastre. Esta decisión judicial puede frenar el desarrollo de la agricultura europea, frente a la pujante China o a Estados Unidos: «Dar la espalda a estas técnicas, con un potencial enorme, sería para Europa un error de dimensiones sociales y económicas incalculables»

Las nuevas técnicas de edición de genomas CRISPR-Cas9 (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats) deben mucho a los descubrimientos de Francisco J. Martínez Mojica (Universidad de Alicante)

El programa está disponible en Aragón TV a la carta:

 

 
 
     
     
     
     

 

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